Ingredientes:
- 2 Yemas de huevo (podemos untar una yema en dos trozos de pan)
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Ramillete de Romero
- Pimienta negra en grano
- Queso para rallar
Instrucciones:
Para empezar, separa las yemas de las claras de los huevos, asegurándote de que no queden restos de clara adheridos a las yemas.
Pon las yemas en un recipiente pequeño, apto para el horno, colocándolas unas junto a otras, en una sola capa, para evitar que se rompan.
A continuación, cúbrelas completamente con aceite de oliva virgen extra, el ramillete de romero y la pimienta y tapa el recipiente con papel albal. Precalienta el horno a 80 °C e introduce el recipiente con las yemas. Cocina durante unos 35 minutos.
Una vez terminado el confitado, retira el recipiente del horno y deja que las yemas se templen o enfríen por completo a temperatura ambiente dentro del aceite. Cuando estén listas, sácalas con cuidado, escurriéndolas del aceite.
Ya tienes tus yemas de huevo con textura de mantequilla listas para untar directamente sobre rebanadas de pan.
Las rebanadas de pan podemos meterlas a la vez en el horno, con un chorro de aceite y sal y se irán haciendo poco a poco junto con las yemas.
Al final untamos las yemas (una por cada dos rebanadas de pan) y rallamos un poco de queso por encima.